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El 14 de diciembre de 2005, justo diez años después de que El Salvador se conectara en forma directa a Internet, se logró la conexión a la Red Avanzada mundial, conocida en algunos países como Internet 2.

En El Salvador, esta conectividad fue gestionada y lograda por un conjunto de instituciones de educación superior pioneras en el desarrollo tecnológico que, juntando esfuerzo y recursos, y trabajando en coordinación con la Asociación CLARA (Cooperación LatinoAmericana de Redes Avanzadas) (www.redclara.net) y su red, así como con DANTE (Delivery of Advanced Network Technology for Europe) (www.dante.net) en Europa, establecieron este hito fundamental en el camino salvadoreño hacia el desarrollo de la ciencia y la tecnología.

Los orígenes

Después de muchos años de que varios latinoamericanos soñaran y anhelaran poder construir algún tipo de red y esfuerzo colaborativo en el continente, en forma providencial la Comisión Europea tomó la iniciativa de realizar un proceso de consulta con la mayoría de países latinoamericanos, y convocó a aquéllos a los que pudo contactar en junio 2002, para un encuentro en Toledo, España.

Entre estos países se encontraba El Salvador que, junto con otras once naciones de Latinoamérica, firmaron la Declaración de Toledo. Entre otras cosas, esta Declaración establece que “es necesaria la existencia de redes nacionales de investigación y educación” y “se acuerda la cooperación en el desarrollo de redes nacionales en los países donde no los hubiere, y la creación de un espacio de coordinación para su integración y desarrollo coordinado regional”.

La Comisión Europea, a partir de la intención confirmada por estos países latinoamericanos, y contando con la activa colaboración de sus interlocutores iniciales en cada país firmante, decidió lanzar la iniciativa de la conformación de una red troncal a lo largo de todo el continente latinoamericano que conectase a un número de dieciocho países en Latinoamérica, potenciales contrapartes del proyecto, entre sí y con las redes académicas de Europa, representadas por la red de redes GEANT (www.geant.net) y apoyadas técnicamente por DANTE. De este modo, la Comisión Europea inicia el proyecto ALICE (América Latina Interconectada Con Europa) (alice.dante.net), que en términos generales se halla bajo el programa @LIS (America Latina Information Society).

El planteamiento básico fue que la Comisión Europea aportaría el 80% de los fondos y América Latina debía contribuir con el 20% restante de un total aprobado de 12 millones de euros para un proyecto de tres años. Los objetivos fundamentales de este proyecto ALICE eran lograr conectar un mínimo de 7 países latinoamericanos, especialmente los de renta menor, por medio de una troncal o backbone específicamente diseñado y construido para Latinoamérica.

Un año después, en México, en junio de 2003, se constituyó formalmente la Cooperación LatinoAmericana de Redes Avanzadas (CLARA), con la firma de trece países de la región, entre los que comparece El Salvador, representado por la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) (www.uca.edu.sv), a nombre de RAICES (www.raices.org.sv), que aun no contaba con una personería jurídica.

A la fecha, 14 países latinoamericanos lograron conectarse a la Red CLARA, superando los objetivos iniciales. El Salvador fue el undécimo país en conectarse, lo que ocurrió en Diciembre de 2005, como se mencionó antes.


En El Salvador

historia_jpgEn paralelo a lo que ocurría a nivel internacional, era necesario conformar una Red Nacional de Investigación y Educación en El Salvador, conocidas como NREN por sus siglas en inglés. Como otros países en la región latinoamericana, El Salvador no contaba hasta ese momento con una red de investigación y educación. También era una condición sine qua non que la mencionada red contara con el aval y el apoyo de las autoridades nacionales de Educación Superior. En el caso de El Salvador, era menester entonces concebir y estructurar una red de instituciones de educación superior que además recibiera el reconocimiento formal del Ministerio de Educación.

Avalada por medio de una serie de cartas de intención firmadas entre diciembre de 2002 y septiembre de 2003 por las máximas autoridades de cada una de las nueve instituciones de educación superior salvadoreñas que inicialmente se mostraron interesadas en participar, la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) desarrolló todas las tareas necesarias para dar forma a la organización y la estructura como Red Nacional de Investigación y Educación.

Algunas de estas tareas fueron la concepción del acrónimo RAICES, la comisión del diseño del logo y la redacción íntegra de los estatutos, además de la contratación del despacho jurídico y el seguimiento personal de los trámites para la formalización de la organización.

El reconocimiento a RAICES por parte del Ministerio de Educación vino en Enero de 2003, de forma que pudiera ser presentado con toda la demás documentación necesaria para constituir CLARA y poder firmar los memoranda de entendimiento y los contratos del proyecto ALICE.

En una primera instancia, los miembros fundadores de RAICES se consideraban nueve:
  1. Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA)
  2. Universidad de El Salvador (UES)
  3. Universidad Don Bosco (UDB)
  4. Universidad Francisco Gavidia (UFG)
  5. Instituto Tecnológico Centroamericano (ITCA)
  6. Universidad Católica de Occidente (UNICO)
  7. Universidad Tecnológica (UTEC)
  8. Universidad Dr. José Matías Delgado (UJMD)
  9. Universidad Politécnica de El Salvador (UPES)
Después de las jornadas de trabajo y reuniones que fueron necesarias, se firmó la constitución de la Asociación RAICES el día veintinueve de enero de 2004, en el Instituto Tecnológico Centroamericano, con la presencia de todos los rectores o sus representantes acreditados, y delegados del Ministerio de Educación y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) como testigos de honor.

Posteriormente, y por diversas razones, la Universidad Dr. José Matías Delgado y la Universidad Politécnica de El Salvador han optado por retirarse de la organización, lo que mantiene en la actualidad a siete miembros activos.

Los cargos en la organización se encuentran distribuidos, por elección entre los miembros, de la siguiente forma:

Presidente: Rafael Antonio Ibarra Fernández (UCA)
Vicepresidente: Guillermo Vásquez (ITCA)
Secretario: Mario Rafael Ruiz (UFG)
Tesorero: Carlos Bran (UDB)
Vocal: Lorena de Rodríguez (UTEC)
Vocal: Cástulo Hernández (UNICO)
Vocal: Erick López (UES)

El Salvador, representado por RAICES, se ha mantenido como un actor importante en la región centroamericana en el seno de CLARA y dentro del proyecto ALICE. Su rol ha trascendido al de un miembro espectador, pues también se ha involucrado en gestionar, junto con otros participantes, el apoyo político que es un prerrequsito para buscar la extensión del proyecto ALICE.

Las instituciones miembros de RAICES continúan en la tarea de fomentar y diseminar el uso de la red avanzada al interior de sus organizaciones, así como la mayor difusión de conocimientos entre su personal técnico y la ampliación de la red a lo largo de cada campus respectivo.